Esta historia ocurrió en 1991, mi nombre es Pablo y tenía 18 años cuando pasó lo que voy a describir ateniéndome al máximo a lo sucedido. Vivía con mi madre, Elisa, que tenía 39 años, mi padre hacía años que había desaparecido de nuestras vidas, residíamos en un piso de la zona alta de Barcelona, ella trabajaba en la empresa de mi abuelo y nuestra situación económica era de posición bastante alta. Mamá se conservaba más que bien, era una mujer guapa que añadido a su elegancia en el vestir la convertía en objeto de deseo de los hombres que la conocían, morena de piel y de pelo mantenía una figura perfecta que realzaban sus vestidos normalmente muy ajustados a su cuerpo.En aquellos años mi mejor y casi único amigo era Daniel, él vivía con su madre y su hermana no lejos de nosotros, su padre había fallecido en accidente de automóvil unos años antes, era una familia que vivía de las rentas que producían diversas propiedades que poseían por toda España. El padre había sido heredero de una saga andaluza de alto abolengo. La madre se llamaba Carmen, era una malagueña guapísima aunque no se cuidaba como la mía y la hermana Clara, de la que yo estaba enamorado sin hacerlo saber, era dos años mayor que Daniel.Daniel y yo nos conocíamos desde los ocho años y él era un mes mayor, estudiábamos juntos, jugábamos en el mismo equipo de baloncesto y compartíamos los sueños y deseos por las mismas chicas que conocíamos. Tan era así que nuestro estreno sexual con una mujer había sido el mismo día y con la misma chica, la hermana de un jugador del equipo que tenía fama de ninfómana y que se tiraba a todo aquel que se le ponía a tiro. Los dos teníamos 16 años y ella más de veinte.Yo a Daniel no le ocultaba que estaba enamorado de su hermana y él a mí que sentía lo mismo por mi madre, evidentemente intentaba hacerle comprender que su sueño era imposible de realizar por motivos obvios y él por su parte insistía en que su hermana tenía puestos los ojos en un vecino con el que acabó casándose años más tarde. Una tarde de sábado después de haber jugado un partido de baloncesto, como teníamos por costumbre fuimos a su casa con intención de esperar la noche para salir de juerga, yo acostumbraba los fines de semana a dormir en su casa ya que no me gustaba ver a mi madre acompañada por hombres en nuestro piso. Doña Carmen miraba la televisión y después de saludarla fuimos directamente al dormitorio de Daniel para jugar una partida de ajedrez que se alargó durante horas, cuando nos percatamos era las once de la noche y decidimos quedarnos en casa para mirar alguna película por video. Volvimos al salón y esperamos a que doña Carmen acabara de ver un concurso de televisión que no se perdía nunca. Una vez finalizado se levantó del sofá y dijo que se iba a duchar para ir a dormir, despidiéndose de su hijo con un beso.Daniel no se decidía a poner el video a pesar de mi insistencia y dejó pasar el tiempo hasta que bajando la voz me pidió que le acompañara, tomamos el camino de los dormitorios y al pasar por el pasillo se detuvo delante de la puerta del baño y con sumo cuidado la abrió lo justo para permitirnos ver a su madre duchándose tras una mampara casi transparente, cuando la vi primero me asusté y después intenté disfrutar de la visión que tenía ante mis ojos. Podía distinguir claramente la redondez de su cuerpo, sus grandes pechos que bailaban al ritmo de sus movimientos mientras frotaba los muslos con una esponja y sobretodo la negrura del triángulo que la cubría el pubis en medio de unas caderas amplias pero firmes. Quedé embobado y por un momento con la boca abierta.Con cuidado Daniel cerró la puerta y volvimos al salón, ya allí comenzó a decir que se me había quedado cara de tonto y en broma puso la mano encima de mis pantalones diciendo que se notaba claramente que la tenía dura, lo cual era mentira. Sin darme tiempo a que yo hablara dijo que me iba a hacer una proposición y que si tenía cojones no podría rechazarla, me sentí retado y desconociendo de que se trataba le dije que aceptaba el reto:¡Te propongo una cosa: yo te ayudo a que te folles a mi madre y tú me ayudas a que me folle a la tuya!No acababa de creer lo que había oído y lo tomé como una broma soltando una carcajada justo en el momento en que la señora Carmen aparecía ante nosotros envuelta en un albornoz que cubría su rollizo pero todavía bonito cuerpo.¿Qué tontería te ha dicho mi hijo para que te rías de esa manera? soltó inocentementeUn chiste muy malo, se me ocurrió decirPues, explícaselo a ella, que seguro se reirá como tú, dijo Daniel que comenzó a reír cínicamente.Pensé como salir del apuro y solamente se me ocurrió decir: soy muy malo explicando chistesLa conversación se terminó cuando ella se despidió diciendo que se iba a dormir y pidiendo que no hiciéramos ruido, Daniel puso una película erótica y ambos fijamos la mirada en el aparato de televisión, a los pocos minutos Daniel dijoSeguro que estás pensando en la propuesta que te he hecho y mejor que hoy no lo vas a tener nunca, estamos solos con ella y seguro que está durmiendo en pelotas.Joder tío, no seas pesado, ¡no me quiero follar a tu madre y mucho menos que te folles a la mía!¡eres un gilipollas i un cagado! , dijo algo exaltado y elevando algo la voz, mi madre seguro que te agradecerá que te la folles , insistió bajando la voz, además aunque no te la folles yo pienso follarme a la tuya igualmente, dijo con una tranquilidad que me pareció ofensiva.Se estaba poniendo pesado y comenzaba a molestarme por tanta insistencia, estuve a punto de levantarme y marcharme a mi casa pero de repente recordé la imagen de la ducha y envalentándome y sin pensarlo suficientemente le solté:Vale, me la follo pero con una condición¿Cuál? Contestó él rápidamente y poniendo cara de sentirse vencedor en la disputaTú tienes que ver como me follo a tu madre y yo estaré presente cuando te folles a la mía¡Hecho! Contestó con una firmeza casi ofensiva mientras me chocaba la mano.Nos levantamos y fuimos directos al dormitorio donde dormía doña Carmen, la puerta estaba cerrada y Daniel la abrió evitando hacer ruido, entré tras él y cruzamos la habitación en medio de la oscuridad solamente rota por la tenue claridad que ofrecía la luz que entraba desde el pasillo, sobre la cama el cuerpo de la señora estaba totalmente estirado durmiendo de costado y llevando solamente un corto camisón que apenas cubría una parte mínima de su cuerpo sus nalgas quedaban a nuestra vista y evidentemente no llevaba puesta ropa interior alguna, me asusté cuando Daniel acercó su boca al oído de su madre y susurrando pero para que yo pudiera oirlo le dijo:¡Mama! Pablo dice que quiere dormir contigo!Ella no se inmutó y contestó como si no diera importancia a la frase de su hijo : ¡pues que se acueste, si tiene tantas ganas de dormir conmigo!A Daniel se le escapó una carcajada mientras me guiñaba un ojo y hacía gestos con las manos intentando hacerme saber lo que me iba a venir encima.Me desnudé en silencio y evitando hacer ruido, miré a mi amigo como si le pidiera permiso para entrar en la cama donde su madre dormía, asintió con la cabeza para que me apresurara y me acosté junto a la madre de mi amigo, no sabía bien que hacer y observé como Daniel se sentaba en el suelo apoyando su espalda en una de las paredes de la habitación mientras moviendo su cabeza de arriba a abajo me animaba a tomar la iniciativa, decidí olvidar la timidez que me embargaba y en acto de valentía rodeé el cuerpo de la señora con uno de mis brazos mientras pegaba mi sexo a su culo. Ella debió notar la dureza de mi pene pues se movió tenuemente, introduje una mano entre la sabana y busque el pezón de una de sus tetas que comencé a acariciar suavemente pudiendo notar que el pezón crecía y se ponía duro.Llevaba un buen rato magreando las tetas de la señora y apretando mi polla contra su culo cuando ella se movió enérgicamente y dijo: ¡te decides a continuar o tomo yo la iniciativa!, el invite acabó por hacerme perder cualquier resto de vergüenza y me lancé a besar su cuello mordisqueando el lóbulo de una de sus orejas, ¡ ya era hora! la oí decir en tono muy bajito. Mi polla había alcanzado el máximo de dureza dando la sensación de estar a punto de rasgar la fina tela que la separaba de las carnes de mi acompañante, ella que debía estar más impaciente que yo se liberó de mi abrazo despojándose de la pequeña pieza de ropa que llevaba puesta, cuando volvió a mi lado lo hizo llevando su boca a mi polla tragándosela de golpe y dando inicio a una mamada que me hizo estremecer de gusto al primer contacto de su lengua que comenzó a deslizarse de arriba abajo entreteniéndose en apretar el glande con sus labios, lo succionaba y rozaba con los dientes dándome un placer indescriptible, yo jadeaba e intentaba controlar el gusto que me estaba dando para no correrme tan pronto, aguanté cuanto pude y cuando noté que estaba a punto de soltar todo el semen que llevaba dentro la avisé, ella dejó al instante de lamer y con sus manos estrecho mi polla para evitar que me corriera, sentí dolor pero mi ego aumentó por haber aguantado sin correrme.Se estiró y abriendo sus piernas tanto como pudo dijo: ¡todo tuyo! mientras señalaba con el dedo índice su coño que me ofrecía para que la devolviera el placer que ella me había dado, mientras lo alcanzaba con la boca pude ver a Daniel que sentado en el suelo ponía cara de satisfacción supuse que contento por lo que estaba viendo, el primer contacto de mi lengua con el coño húmedo y totalmente abierto me supo a gloria, el sabor salado de los jugos vaginales y el aroma que desprendía hicieron que mi deseo se hiciera incontrolable por satisfacer aquella mujer que se me ofrecía como un manjar de dioses, puse todos mis sentidos en cumplir sus deseos e inicié el roce de mi lengua con el interior de su húmeda cueva, ella no tardó en demostrar el placer que estaba sintiendo moviéndose descontroladamente mientras daba gritos entre jadeos y ruegos de que siguiera comiéndole el coño.Sus muslos apretaban mis mejillas y yo los sujetaba con mis manos manteniéndolos elevados para facilitar el acceso de mi lengua en su interior, los suspiros eran continuos y de vez en cuando apretaba mi cabeza contra su entrepierna pretendiendo que la metiera entera en su coño ya totalmente abierto y mojado, los gritos de placer eran continuos en demostración de que estaba disfrutando de un orgasmo tras otro, varios espasmos seguidos provocando que sus muslos golpearan mi rostro fue la señal que había llegado al clímax máximo y terminé mordisqueando su clítoris que erecto podía distinguir con mi lengua en el interior de su coño ya inundado de flujos vaginales que no paraba de segregar.No nos tomamos mucho tiempo de descanso, sabiéndome vigilado constantemente por su hijo quería demostrarle que no solo había aceptado su reto sino que era capaz de ponerle el listón muy alto pensando en el día que hiciera lo mismo con mi madre, me hice sitio entre las piernas de la mamá del voyeur ocasional, clavé las rodillas en la cama y agarrándola por los muslos la atraje hacía mi penetrándola de un solo golpe hasta notar mis huevos aplastarse contra sus nalgas, estaba tan mojada que el pene la atravesó como un cuchillo se hunde en una tarta de mantequilla, el mete y saca se hizo constante y algo violento, sus ojos estaban clavados en los míos dando la sensación que agradecía lo que la estaba haciendo, yo por mi parte la miraba fijamente intentando hacerle saber que me estaba haciendo disfrutar, controlar el cuerpo de aquella mujer que doblaba de largo mí edad haciéndole sentir placer a la vez que ella correspondía de la misma manera me producía una sensación especial que aumentaba la ansiedad por ella.Mis movimientos eran controlados y busqué la mirada del hijo de mi amante que desde el suelo miraba a su madre siendo poseída por su amigo de toda la vida, le sonreí y su respuesta fue un signo de admiración por lo que estaba viendo, yo seguía metiendo y sacando la polla del coño inundado haciendo que los gritos de la señora fueran cada vez más altos, ninguno de los dos articulábamos palabra limitándonos a gritar entre jadeos muestra de placer. Noté que estaba a punto de correrme y como pude se lo hice saber a ella que dijo gritando que lo hiciera en su interior, lo tomé como una orden y me deje ir hasta aliviarme de tal manera que vacié hasta la última gota de semen en el interior de su coño que se desbordó rebosante de la mezcla de sus líquidos vaginales y mi leche.En agradecimiento a tanto placer como me había hecho sentir quise demostrárselo juntando mi boca a la suya, ella aceptó el detalle y nuestras lenguas retozaron juntas por unos minutos cada una en la boca del otro. Hacía tiempo que tenía olvidado a Daniel y lo encontré sentado en el mismo sitio donde la última vez, estaba relajado y su mirada reflejaba un estado de estar feliz por lo que acaba de ver, su madre todavía respiraba con dificultad mientras descansaba con los ojos cerrados, mi amigo se incorporó y poniéndose en pie se acercó hasta mí y hablando muy bajito junto a mi oído, dijo: quiero que la folles el culo, usando el imperativo, yo le miré con intención de darle a entender que no lo iba a hacer pues creía cumplido el reto que me había propuesto, pero insistió: ¡clávasela por detrás porque yo se la meteré a tu madre y no quiero ser más que tú!.El tono de sus palabras me ofendió y decidí obedecerle no por hacer caso sino por la rabia acumulada, sin pensarlo dos veces agarré a su madre por la cintura y la volteé colocándola de espaldas, separé sus piernas y busqué el agujero metiéndole dos dedos sin consideración alguna, ella soltó un grito de dolor pero no hizo nada para evitar que continuara con mí acción , la zona estaba todavía muy mojada y no tardé en comprobar como su agujero se dilataba cada vez más, movía en forma circular dos dedos de una mano en el ano que ya parecía abierto al máximo mientras con la otra mano me acariciaba el pene para volver a ponerlo duro, cuando creí que había conseguido mi propósito miré a mi amigo mientras invadía el agujero negro de su madre sin compasión alguna, un grito desgarrador salió de su garganta seguido por una exclamación entre muestra de dolor y placer a la vez y siguió con ruegos histéricos de que no parara de metérsela exigiendo que lo hiciera hasta el fondo, su hijo en ese momento aplaudió el ruego de la madre mientras jaleaba con gritos de ánimo .El mete y saca era continuo, para evitando cualquier movimiento violento pues poder disfrutar al máximo del placer que mi amante me estaba dando, la corrida de minutos antes había sido abundante y estaba seguro que tardaría en llegar al clímax, Carmen ya totalmente con el ano dilatado no mostraba signo alguno de dolor y su comportamiento era relajado en clara muestra de que disfrutaba el momento que estaba viviendo, los dos sudábamos y cada choque de mi pubis con sus nalgas era un estallido producido por nuestras carnes al encontrarse, la sacaba y metía haciendo que mi polla se deslizara en su ano como si estuviera lubricado con mantequilla, yo respiraba cada vez más fuerte y ella jadeaba mientras no dejaba de repetir una y otra vez que quería más, mis manos no paraban de manosear sus tetas que colgaban de su rollizo cuerpoPor el esfuerzo que estaba haciendo y el cansancio acumulado cerré los ojos y como Carmen había dejado de gritar los abrí advirtiendo que Daniel se había acercado hasta el rostro de su madre que le comía la polla, la escena me impactó y entendí porque la mujer hacía tiempo que no articulaba palabra, yo comenzaba a tener síntomas de estar a punto de descargarme y no quise esperar más, saqué la polla del culo de mi amante y fui junto a mi amigo dirigiendo la polla hacia el rostro de su madre que tenía la boca ocupada por la polla su hijo que daba muestras de estar aliviándose en el interior de su querida mamá, yo hice lo mismo y abundantes chorros de líquido blanco quedaron colgados por el rostro que daba muestras de extenuación. Ella todavía tubo ganas de rebañar ambas pollas acariciándolas con su lengua mientras sus ojos giraban mostrando la imagen de haber quedado complacida totalmente.Los tres nos quedamos dormidos en un instante y fui el primero en despertar cuando comenzaba a amanecer y tímidamente la habitación se iluminaba por los primeros rayos de sol del día, no esperé a que ellos lo hicieran y abandoné la casa sin tan siquiera ducharme, mientras bajaba por la escalera me crucé con la hermana de Daniel que caminaba con evidentes muestras de haber pasado una larga noche de juerga, pensé que había tenido suerte de no me haber sido descubierto durmiendo con su madre y hermano en la misma cama, también pensé como explicarían el hecho compartir la cama aunque enseguida tuve la sensación que esa no había sido la primera vez, una sensación de envidia cruzó por mí cerebro de repente pensé en mamá.

Después de todo lo vivido el camino a casa se convirtió en un suplicio, no dejé de pensar que estaba obligado a cumplir la promesa que había hecho a mi amigo Daniel y no tenía la más mínima idea como hacerlo, ya apenas recordaba lo que acababa de disfrutar, solamente estaba obsesionado en buscar alguna solución y poder cumplir la palabra que había dado. Cuando entraba en el portal de casa me crucé con un amigo de mi madre que debía haber pasado la noche con ella, era un tipo que me caía fatal debido a que cuando coincidíamos no me saludaba y ese día no fue una excepción, se llamaba Alfonso y era bastante más joven que mamá, de él sabía que era abogado en la empresa del abuelo y también que tenía novia formal pues más de una vez había oído comentarios sobre ese asunto de mamá cuando hablaba con él por el teléfono de casa.Cuando entré en el piso el silencio era absoluto, comprobé que mi madre dormía en su habitación y después de ducharme fui a mi dormitorio a pensar que podía hacer para arreglar el lio en que estaba metido, le di mil vueltas a la cabeza y solo fui capaz de decidir que era imposible pedir la colaboración de mamá. Estaba sumergido en mis pensamientos cuando se abrió la puerta de la habitación y tras ella apareció mamá que lo primero que hizo fue preguntar si me encontraba bien pues según ella yo hacía muy mala cara, la tranquilicé mintiendo que estaba cansado por el partido de la tarde anterior y ella acabó la conversación recordándome que teníamos que ir a comer con el abuelo.La comida fue más de lo mismo, no dejé de pensar en el asunto que me estaba martirizando e incluso llegué a plantearme pedir consejo al abuelo pues en casa siempre recurríamos a él cuando teníamos un problema, me reí de mí mismo por la idea que había pasado por mi cerebro. De regreso a casa llamé a Daniel y le dije que esa tarde no podíamos vernos, su respuesta no pudo ser más estúpida cuando se le ocurrió decir que no había problema, ya nos veríamos el próximo fin de semana pero con mi madre presente, colgué el teléfono sin despedirme y conteniéndome para no enviarlo a la mierda. Fui a mi habitación para intentar dormir pero era imposible, mi cerebro no dejaba de vomitar ideas que me impedian conciliar el sueño. Debí quedarme dormido un instante porque de repente me desperté exaltado con una idea en la cabeza, recordé los dos hombres con los que mamá yo sabía que tenía relaciones, uno era Alfonso y el otro se llamaba Damián, del primero ya he dado una opinión, del segundo diré que era un tipo que me caía muy bien, también era mucho más joven que mamá y de él sabía que no tenía futuro con mi madre porque según ella y más de una vez le había oído decir que era un bohemio que se dedicaba a la música y a pintar cuadros que vendía por cuatro duros. Mamá solamente veía en Damián un tipo mucho más joven que ella, guapo y simpático que además de hacerle pasar buenos momentos conversando la dejaba satisfecha en la cama tal como demostraban sus gritos de placer cuando algunas noches les pude escuchar pensando ellos que estaban solos en casa.A partir de la idea que mamá sentía debilidad por hombres jóvenes comencé a maquinar como podía intentar cumplir el reto con mi amigo Daniel. En casa teníamos una habitación con un pequeño pero moderno gimnasio pues estaba montado con aparatos que provenían de un centro de culturismo que el abuelo había embargado años antes, mamá y yo los sábados por la mañana solíamos pasar el tiempo allí haciendo ejercicio, ella solía llevar puesta muy poca ropa y más de una vez había provocado en mí la necesidad de ir a pajearme ante la visión de su cuerpo casi desnudo y sudoroso. Creí haber encontrado una posible solución a mi problema o por lo menos era lo único que se me ocurría.El próximo fin de semana el partido de baloncesto sería el domingo, mamá como casi todos los sábados pasaría la mañana en casa y seguramente un momento u otro lo dedicaría al gimnasio, la idea era hacerla coincidir con nosotros y conseguir que se fijara en Daniel para despertar su instinto de mujer algo madura devoradora de hombres jóvenes aunque en este caso lo fuera demasiado. Me faltó tiempo para contar el plan a mi amigo que no tardó en darlo como bueno y nos dispusimos a esperar impacientes la llegada de la mañana del sábado.Ese día amaneció lluvioso lo cual beneficiaba mi plan, dije a mamá que iba a venir Daniel para pasar la mañana en el gimnasio y contestó que ella también tenía previsto hacer algo de ejercicio, rogué que cumpliera su previsión. A las diez mi amigo ya estaba en nuestra casa y los dos fuimos directamente a la habitación del gimnasio. Daniel tenía un cuerpo espectacular, de 1,92 metros de altura a pesar de sus 17 años marcaba un abdomen sin ápice de grasa y sus hombros eran tan anchos que asustaban a nuestros rivales en la cancha de baloncesto. Durante los partidos era habitual escuchar comentarios de mujeres decir que estaba buenísimo y eso que no habían tenido la posibilidad de verlo desnudo, pues marcaba una polla que relajada ya a sus compañeros de equipo nos parecía bestial. Su rubia melena y los ajos azules hacían que las chicas del barrio y también sus mamás no pudieran evitar mirarlo como bobas cuando se cruzaban con él.El muy cabrón para ejercitarse en el gimnasio solamente se puso un pantaloncito que más bien parecía un slip y ambos decidimos pasar el rato haciendo el mínimo esfuerzo posible a la espera de que mamá apareciera lo que hizo pasada una hora. Cuando entró comprobé que llevaba puesta la ropa habitual de siempre, un pantaloncito color rosa tan estrecho que se colaba entre sus nalgas marcando claramente la rajita en medio de sus caderas, tapaba sus tetas con una pieza de ropa parecida a la parte superior de un biquini.. Como siempre mamá estaba preciosa y nada más verla comencé a sentir cosquilleo en mi entrepierna. Después de saludarnos y del beso de cortesía a mi amigó mamá fue directa a la cinta comenzando a caminar a buen ritmo, Daniel en la bicicleta se puso a pedalear a un ritmo frenético y yo ejercitaba los brazos subiendo y bajando un juego de pesas una y otra vez ansioso por comprobar si mi plan llegaba a buen fin. Solamente se escuchaba el ruido de las máquinas pues los tres permanecíamos en el más absoluto de los silencios aunque la única pendiente de ella misma era mamá, nosotros no dejábamos de mirarla con cierta impaciencia, a Daniel se le salían los ojos delante del movimiento de caderas de mamá y del continuo sube y baja de sus tetas. Yo de reojo les miraba a los dos esperando acontecimientos.Pasados unos minutos mamá ya sudaba y la poca ropa que llevaba completamente mojada estaba pegada a su cuerpo como una segunda piel, Daniel también estaba empapado y continuaba pedaleando a un ritmo que parecía quería ganar un sprint de final de etapa en el tour de Francia, yo continuaba a la expectativa. Mamá paró la cinta y extendió una colchoneta en el suelo para iniciar un ejercicio que consistía en levantar las piernas de manera alternativa hasta intentar formar un ángulo de 90 grados con su cuerpo, fue en ese momento cuando Daniel sin cortarse lo más mínimo tomó la iniciativa y se permitió corregir a mi madre la manera como estaba haciendo el ejercicio, se ofreció a guiarla en el ejercicio, bajó de la bicicleta para ponerse a su lado y sujetándole una pierna comenzó a explicarle el modo adecuado como y hasta donde debía levantar la pierna. Las manos de mi amigo se aferraron a los tobillos de mamá pero no tardaron en deslizarse hasta los muslos, ella muda se dejaba hacer mientras ya demostraba admiración con la mirada fija en la entrepierna de su monitor ocasional que comenzaba a mostrar un incipiente bulto. Cuando me percaté de esto último supe que mi plan tenía visos de ser todo un éxito.Daniel continuaba dando instrucciones a mamá de como debía hacer el ejercicio insistiendo una y otra vez que las piernas debían subir y bajar muy lentamente, poniendo especial énfasis en el “muy”, mamá le obedecía hipnotizada sin cambiar el destino de su mirada y él ya arrodillado estaba a punto de alcanzar con sus manos las nalgas de su discípula de ejercicio. El movimiento se hizo mecánico y Daniel con la mirada fija en las tetas de mama acercó su rostro al de ella hasta conseguir que sus labios se juntaran dando la sensación de que estaba totalmente desprevenida porque no dejaba de mirar el paquete que marcaba su entrenador, en lugar de rechazarlo lo acogió dando la sensación como si estuviera deseando que él tomara la iniciativa, los dos dieron por acabado el ejercicio y ella aferró sus manos a la nuca de mi amigó para atraerlo más fuerte hacia su rostro. Me senté en el suelo dispuesto a observar como transcurrían los acontecimientos, a sabiendas que todo iba a salir bien.Mamá no tardó en buscar con una de sus manos la entrepierna de Daniel y hábilmente se adueñó de su polla ya totalmente erecta que agarró con verdadera ansiedad de disfrutarla, se la llevó a la boca lamiéndola una vez tras otra con lengüetazos que generaban ruido fácilmente audible desde donde yo me encontraba, él se había movido para alcanzar con sus manos la entrepierna de mama que acariciaba con frenesí consiguiendo que se abriera de piernas tomándose la libertad de sentirse invitado a que le comiera el coño, aceptó la propuesta y su lengua comenzó a pasearse primero alrededor de la rajita todavía cerrada de mamá. La polla de Daniel entraba y salía una y otra vez de la boca de mi madre mientras ella sujetaba sus huevos acariciándolos o más bien estrujándolos con ambas manos, él ya ocupaba su coño con la lengua metiéndola y sacándola sin parar haciendo que se abriera cada vez más dejando apreciar el color rosado de la parte interior de los labios vaginales, me sorprendí al comprobar que mamá tenía totalmente depilada la zona de la ingle y pensé que no había tenido jamás oportunidad de apreciar ese detalle. Sentí deseos de hacerme una paja para mitigar la calentura que me estaba produciendo la escena, pero pensé que con algo de suerte y decisión por mi parte quizás yo también podría sacar provecho de lo que estaba ocurriendo.Ellos dos continuaban a lo suyo y los jadeos y gritos de placer se habían pasado a ser el hilo musical en la habitación, mamá volcada en chupar la polla de Daniel y este ya tenía toda la boca metida en el coño de mi madre comiéndoselo como si fuera un manjar de dioses, los gritos de ella cada vez más agudos y seguidos junto con convulsiones parecidas a un ataque de epilepsia ya eran continuos, él por su parte totalmente mudo por la imposibilidad de articular palabra al tener la boca ocupada en el coño de mí madre. Fue ella la que llegó antes al clímax rogando entre gritos que parara de comerle el coño pues ya no podía más. Daniel la obedeció pero sin darle descanso la puso a cuatro patas como quien manipula un maniquí y situándose detrás le metió la polla atravesando su vagina mientras sujetaba a mamá por las caderas con intención de levantar su cuerpo y facilitar la penetración. El cuerpo menudo de mamá parecía una muñeca hinchable sujetada entre los brazos de mi amigo que la llevaba de delante a atrás clavándole la polla en continuas embestidas.Desde mi situación podía ver los ojos de ambos, a él le brillaban y denotaban que estaba disfrutando igual que yo lo había hecho con su madre, los de mamá tenían aspecto de cordero degollado pero daba la sensación que disfrutaba el momento como si estuviera sintiendo tanto placer que de un momento a otro la hiciera perder el sentido. Mamá volvía a dar grititos mientras pedía más a Daniel que amo y señor de la situación se estaba dando un baño de gusto disfrutando del cuerpo de mi madre tomándose la venganza del día que yo me había beneficiado a la suya. El movimiento de ambos cuerpos acoplados en continuo movimiento me parecía de una belleza plástica inimaginable y yo comenzaba a estar ansioso por poder participar en la escena a la espera de quien de los dos era el primero en rendirse , no tardé en saberlo cuando sin avisar Daniel sacó su polla de las entrañas de mamá mientras soltaba gran cantidad de leche que fue a parar sobre la espalda de mi madre, algunos chorros llegaron hasta la melena negra de mí madre que quedó decorada por regueros pegajosos de líquido blanquecino. Mamá por primera vez desde el comienzo del espectáculo me dirigió la mirada sin que yo observara en ella el mínimo arrepentimiento por haberse dejado ver en esas circunstancias por su hijo, aguanté su mirada e incluso sonreí con la pretensión de hacerle saber que el espectáculo había sido de mí agrado. Un pensamiento me vino al cerebro, no me hubiera importado haber hecho el papel de mi amigo Daniel.Se hizo el silencio y recordé que el otro día fue mi amigo quien cuando creíamos haber acabado la escena pidió que me follara el culo de su madre, yo no estaba dispuesto a hacer lo mismo y él debió sospecharlo cuando se me acercó y en voz muy baja dijo que la sesión no había terminado, mamá que seguía recuperándose sentada en la colchoneta se percató y dijo:¿qué cuchicheáis que yo no pueda escuchar?Nada, me precipité a contestar, pero Daniel intuyendo que yo no tendría valor suficiente para decir a mi madre que la fiesta no se había terminado, soltó: el otro día tu querido hijo se follo a mi madre y lo hizo por delante y por detrás y el trato era que yo hoy haría lo mismo contigo, atónito por la claridad de las palabras y el tuteo, dirigí la mirada hacia mi madre temiendo que no estuviera de acuerdo en entregar su culo para que su hijo pudiera cumplir su promesa, pero mi sorpresa fue mayúscula cuando sin apenas pensar la respuesta y en tono prepotente, dijo:Pues yo no voy a ser menos que tu madre y tras un breve silencio añadió: pero yo pongo las condiciones, vamos al dormitorio, dijo mientras miraba primero a Daniel y después clavar su mirada en míYo, sacando valor quizás por el deseo irrefrenable de sacar partido de todo lo que estaba ocurriendo, sin cortarme y aguantándole la mirada, dije: ¿mamá! Lo que no te ha dicho este cabrón es que mientras yo me follaba a su madre por detrás a él le comía la polla.Mi madre no se inmutó por lo que claramente era una propuesta y levantándose del suelo donde continuaba tomó camino de su dormitorio, nosotros dos la seguimos como lobeznos detrás de la loba dispuesta a alimentar nuestro deseo carnal, mientras caminaba recordé las muchas veces que pensando en ella me la había pelado cuando la veía con poca ropa o en algún descuido de ella mientras se cambiaba con la puerta de su dormitorio entre abierta, también recordé el olor de sus braguitas frotando mi nariz que que acostumbraba a oler cuando me quedaba solo en casa. Cuando llegó al dormitorio fue directamente al ropero y después de buscar una pequeña llave escondida entre un montón de ropa abrió una cajita de la que sacó un bote, y dirigiéndose a mí dijo:Ponme esto cuando y donde yo te lo diga y seguidamente subió sobre la cama poniéndose de rodillas con las manos apoyadas en las sabanas muy cerca de uno de los laterales, una vez aposentada miró a mi amigo: fóllame la boca antes de follarme el culo y tu Pablo cómeme el culo, pero solo el culo, quiero que me lo abras para que tu amigo me la meta suavemente sin que me haga daño.Sus instrucciones fueron recibidas con alborozo por mi amigo que no tardó en ponerse ante su cara para que comenzara a chuparle el pene que todavía miraba totalmente flácido hacia el suelo, yo situándome tras ella separé sus nalgas con mis dedos y apareció ante mí vista un agujero oscuro con apariencia de no ser más grande que la cabeza de un alfiler que me hizo pensar que sería un milagro que pudiera acoger el enorme pollón que mi amigo lucía entre sus piernas, con la lengua comencé a lubricar la zona rebañándola de saliva que extendía con la yema de los dedos. Alcé la mirada y el panorama que tenía ante mí era la melena negra de mamá que evitaba que pudiera ver como se debía estar comiendo la polla de Daniel que tenía los ojos casi cerrados y las manos apoyadas en sus caderas. El culito de mamá comenzaba a abrirse y ya mi dedo índice hurgaba en su interior con un movimiento rotatorio lento pero constante, cuando metí el segundo dedo note como su cuerpo se estremecía pero no escuché ninguna queja, de tanto en tanto metía mi lengua en su cavidad y lamía el interior salivando cuanto podía, pensé que ya cabrían tres dedos y no tardé en comprobarlo, ni un solo temblor ni un solo quejido salió de la boca de mamá que por otra parte debía estar ocupada por el pene de mi amigo.Recordé el tarro de vaselina y no esperé la orden de mama para comenzar a embadurnarla mientras lo hacía aproveché para mirar la cara de Daniel que estaba roja como un tomate y con los mofletes hinchados, me reí para adentro y continué con mi trabajo extendiendo vaselina por toda la raja del culo de mama que ya estaba inundada de líquido seminal y por mi propia saliva, en ese momento escuché a mama decir:Ya podéis cambiar de sitio, tu pasa atrás y tu Pablo ponte delante, me impactó la naturalidad con que dio la orden.Daniel tomó mi sitio raudo y veloz y pude ver su polla totalmente tiesa que tenía un color rojizo, pensé que a pesar del masaje que le había hecho a mamá le iba a doler cuando recibiera en primer envite de aquel monstruo, yo tarde algo en situarme en la posición que mamá me había pedido expectante por ver la primera embestida y ella impaciente no tardó en pedir que me apresurara. Los primeros lengüetazos me supieron a gloria, sentir la humedad de la boca de mamá mojándome la polla fue como ver cumplido el deseo más soñado pero tanto placer fue interrumpido por un grito de dolor que salió de mi madre lo que me dio a entender que Daniel la había penetrado sin excesiva consideración, pasados unos segundos continuó la mamada como si nada hubiera sucedido y pensé que su coño se había adaptado al falo que lo llenaba. Cada vez que Daniel penetraba a mamá, ella dejaba ir un suspiro mezcla de placer y dolor y yo notaba las embestidas de mi amigo porque los dientes de mi madre arañaban la carne de mi pene que estaba hinchada como si de un momento a otro fuera a reventar.Daniel soplaba como un cerdo después de una carrera, mamá estaba disfrutando de dos pollas jóvenes pero no inexpertas que seguro la estaban sorprendiendo y yo veía cumplido el deseo de que mi madre me diera la oportunidad de demostrarle que ya tenía un hombre en casa. Los tres estábamos acoplados y el movimiento de nuestros cuerpos era acompasado como si se tratara de un engranaje perfecto, mi amigo estaba dando placer a raudales a mamá tal como demostraban sus continuos suspiros mientras seguía comiéndose mí polla con un apetito que parecía insaciable, las fuerzas me comenzaban a fallar y yo estaba a punto de correrme habiendo decidido llenar la boca de mamá de todo el semen que saliera y estaba seguro que Daniel pensaba hacer lo mismo en las entrañas de mi madre, nos miramos y supimos que estábamos a punto de aliviarnos, mi amigo comenzó a gritar con gruñidos muestra de estar corriéndose sintiendo gran placer mientras se retorcía intentando no soltar el culo de mamá, yo comencé a regar el interior de su boca dejando ir chorros de semen que ella tragaba como si tratará de un biberón manando leche para saciar su sed, mamá respiraba y jadeaba dando muestra del placer que estaba sintiendo en medio de continuos orgasmos que se reflejaban en el continuo temblor de todo su cuerpo.Respirando aceleradamente, los dos chicos nos sentamos junto a mi madre mientras pasábamos la palma de las manos por su espalda que subía y bajaba al ritmo de su respiración, acerqué mi boca a su oído y le dije un “ te quiero mama” que me salió alma, ella mirándome contestó un ”yo también” y me supo a gloria, mientras tanto Daniel debió sentirse compensado y sin dejarse notar desapareció de la escena lo que comprendimos cuando escuchamos la puerta del piso cerrarse, mamá y yo continuábamos estirados sobre la cama con la vista clavada en el techo, pasamos varios minutos así hasta que ella por sorpresa se incorporó pasando una de sus piernas por encima de mi cuerpo mientras para mi alegría la oía decir:¡Ahora quiero que me folles de verdad, como un hombre.Solamente notar que sus manos rozaban mi polla totalmente flácida sentí como se ponía dura y entraba en el coño de mamá que continuaba chorreando liquido vaginal, mamá con mi polla en su interior comenzó una lenta cabalgada sobre mi cuerpo mirándome fijamente a los ojos, sus manos apoyadas en mi pecho apretaban mi tórax cada vez que impulsaba su cuerpo hacía arriba, nuestras miradas fijas el uno en el otro parecían retarse en un duelo a ver quién de los dos ofrecía más placer al otro, ninguno de los dos tenía prisa y deseábamos alargar el momento tanto como fuésemos capaces, mamá saltaba sobre mí y yo me agarraba a sus tetas pretendiendo creerme que eran mías, ella sonreía y yo estaba seguro que era por el placer que la estaba dando, pretendía en darle lo que jamás otro hombre le hubiera dado, el trote se convirtió en galope como cuando una yegua desbocada va en busca del semental de la manada, entendí su deseo de llegar al clímax y me dejé ir hasta alcanzar el punto sublime de sentir como la llenaba de semen esforzándome en que no quedara ni una sola gota fuera de su cuerpo. Agotada como yo, se dejó caer sobre mí y un beso largo y profundo hizo que nuestras lenguas se buscaran para dar paso a una lucha encarnizada entre ellas dentro de nuestras bocas.Aquellos días fueron el principio de un periodo de tiempo en que los dos amigos y nuestras madres disfrutamos de nuestros cuerpos libremente sin tabúes. Llegó un día que por ley de vida cada uno encontró otro camino, Daniel se casó y ahora reside en Estados Unidos, mamá se fue a vivir con un señor bastante mayor que ella, pero forrado de dinero, la madre de mi amigo y yo nos seguimos viendo muchos años hasta que hace cuatro años se fue a vivir con su hijo y yo continuo soltero saltando siempre que puedo de flor en flor, una de ella se llama Clara que aunque sigue casada pude cumplir mi deseo con ella de juventud